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Los Ríos de Alabama
Alabama es agua. El estado está atravesado por dos colosos fluviales —el Tennessee y el Alabama— y una red de afluentes, arroyos y riachuelos que suman miles de kilómetros navegables y pescables. Si vienes a pescar a Alabama, olvídate de elegir un solo sitio: aquí la pregunta es por dónde empiezas.
Para pescar en cualquiera de estos ríos, necesitas la licencia de pesca en Alabama en regla.
Los dos grandes
Río Tennessee
Nace en la confluencia de los ríos Holston y French Broad, en el noreste del estado vecino que le da nombre, y atraviesa Alabama de norte a sur pasando por Huntsville, Decatur y Florence antes de unirse al Misisipi. Es el río más caudaloso y también el más versátil: pesca, navegación recreativa, natación y varios parques estatales jalonan sus orillas. El bass y el bagre son los reyes aquí, pero los tramos rápidos esconden truchas en los meses fríos.
Río Alabama
El segundo gran protagonista nace de la unión del Coosa y el Tallapoosa en el centro del estado. Pasa por Montgomery y desemboca en Mobile Bay. Si te gusta la pesca desde kayak o canoa, este río es tu sitio: sus aguas mansas y sus riberas boscosas crean un escenario de postal donde el largemouth bass y el crappie pican casi a diario.
Pequeños ríos, grandes sorpresas
- Cahaba: el río de flujo libre más largo de Alabama. Su biodiversidad acuática es legendaria: más de 130 especies de peces documentadas. Perfecto para la pesca con mosca y el vadeo ligero.
- Black Warrior: 286 kilómetros de recorrido completamente embalsado. Aquí el bagre de canal y el bass rayado ofrecen jornadas de mucha acción.
- Chattahoochee: frontera natural con Georgia, famoso por la pesca de trucha arcoíris en los tramos de cola de presa.
- Autauga Creek: afluente navegable del Alabama con acceso fácil desde Prattville. Ideal para una escapada de medio día si andas por la zona central del estado.